La Historiadora: ¿Se logra en La historiadora mezclar la realidad histórica con el suspenso gótico?

La autora en un estilo autobiográfico narra su descubrimiento de un libro en la biblioteca de su casa en que aparecía el dibujo de un dragón, donde todas las páginas estaban en blanco, y en la página central se revelaba una xilografía con el símbolo de la Orden del Dragón, institución fundada por el padre de Vlad Tepes: Vlad Dracul; y como, a su vez, lo que su padre le cuenta sobre lo acontecido con este libro.
.La obra se desarrolla en cuatro periodos diferentes: 1930, 1950, 1973 y 2005. Este libro cuenta la historia de una joven que recorre Europa con el fin de averiguar acerca de los viajes de su padre desde los años 1950, y a su vez, encontrarlo en los años 1970, tras su desaparición en busca de su madre, de quien apenas sabe nada. Además, la joven desea indagar las andanzas del mentor de su progenitor, el profesor Bartholomew Rossi, en la década de 1930.
Toda esta historia tiene que ver con el personaje histórico, Vlad, el empalador y como a través de los años y siglos persiste la creencia de su inmortalidad.

Paúl es un investigador abocado a su tesis, descubre entre sus textos un libro muy particular y lo lleva a su mentor, el profesor Rossi. Este le cuenta la coincidencia de otro libro parecido que se encuentra entre los suyos y como a partir de estos hechos inicia el deseo de saber sobre el tema y los acontecimientos que van surgiendo. Después de la desaparición de su mentor persiste el interés y surgen personajes que se van involucrando en la trama.
Cuando Rossi y Paul descubren que son poseedores del libro, el profesor le cuenta a Paul todo lo que ha investigado sobre la figura de VladTepes, y anima al estudiante a proseguir la investigación que él había abandonado, y le hace entrega de unas cartas en las que Rossi, relata los descubrimientos que hace sobre la vida de Drácula. Justo después de que Rossi entregue las cartas a Paul, desaparece misteriosamente.
El interés por el tema de Vlad, el empalador, está plagado de situaciones extremas; muertes inesperadas y terribles; la sensación de miedo que no suelta a los personajes; y la impresión de que una maldición persigue a quienes buscan conocer más allá sobre Vlad.
Paralelamentea esta historia, se desarrolla otra narrada por la hija de Paul, que sale en busca de su padre desaparecido. Una de las líneas argumentales de la obra es la referente a la relación entre Paul y su hija. Paul fue incapaz de contarle la verdad sobre la obsesión que le había tomado toda la vida. Ella descubrió entre sus papeles unas cartas dentro de un libro, le preguntó a su padre y este le contó sobre la desaparición del director de su tesis, el profesor Rossi.

En ese momento, le empieza a hacer partícipe de la búsqueda. Paul visitó antiguas bibliotecas en Estambul, monasteriosen Rumania y pueblos remotos en Bulgaria, persiguiendo el rastro de su mentor. En esa aventura él no estaba solo: lo acompañaba Helen que afirmaba ser la hija de Rossi. Le relata la investigación de los últimos cinco siglos sobre Vlad Tepes, el empalador,también conocido como Drácula, en busca del paradero de su tumba, donde van ambos.
La estructura narrativa de La Historiadora de Elizabeth Kostova se caracteriza por una narrativa no lineal, como se ha referido en los párrafos anteriores. Hay un narrador en primera persona que es la historiadora en cuestión, haciendo uso del estilo autobiográfico y luego aparecen otras voces en primera persona en el estilo epistolar, a su vez, utiliza las escenas retrospectivas.
La novela toma del Romanticismo el hilo que enredará la historia hacia los elementos góticos presentes en su relato. El significado del término fue conocido por primera vez en Inglaterra del Siglo XVII y fue usado de forma despectiva para clasificar aquellas obras de contenido fantasiosos, posteriormente, pierde el sentido peyorativo y pasó a significar como la naturaleza agreste y solitaria despertaba la melancolía en los estados de ánimo del escritor. Es así como en el siglo XVIII la atracción por lo “fantástico, irracional, misterioso y extraño, melancólico o terrorífico…” comienzan a aparecer: “…los castillos góticos, …los conventos en ruinas, …los paisajes pintorescos, horrendos, idílicos, pero solitarios y agrestes…” (Diccionario literario de González Porto-Bompiani.). El relato se mueve en estos entresijos manteniendo en el imaginario cultural las leyendas que han permanecido a través del tiempo, a veces sin inmutarse por los cambios sociales, culturales y demás ideologías.
Asimismo, la obra recurre a la descripción de escenarios europeos para impregnar el relato de la elegancia, elegía y decadencia de principios del siglo XX. Este entorno visual y arquitectónico se enmarca en corrientes como el Art Nouveau, el neogótico y eleclecticismo, los cuales se reflejan no solo en los edificios, sino también en los detalles del mundo bibliográfico: tomos antiguos, grabados del dragón, exlibris impresos en las guardas de los libros e incluso la cuidada caligrafía de las cartas halladas en las bibliotecas.
La autora admite la intervención de la imaginación en su relato, similar al trabajo de un dibujante paisajista. Al tomarse la libertad creativa frente a aquellos documentos inconclusos que no permitían armar el rompecabezas histórico, reconstruye los hechos ofreciendo al lector la oportunidad de acoger con empatía una travesía silenciada por el tiempo.
Otro recurso que toma la escritora son las leyendas de la Europa del Este, entre ellas los Strigoi, entre los campesinos de la época existía la creencia de que eran almas impenitentes, impuras, que tenían la habilidad de salir de sus tumbas y deambular como almas en pena y convertirse en animales como el lobo o el murciélago, o hacerse invisibles para que no pudieran verlos. Estos muertos vivientes buscaban a los humanos para drenarles su espíritu, su sangre y de esa manera hacer posible seguir viviendo.
A partir de esta idea tiene sentido la existencia de un Drácula inmortal, que logra vivir a expensas de otros humanos, pero cómo logra sobrevivir sin ser descubierto, dónde se esconde. La novela revela su escondite, que ya había preparado en sus orígenes, mandó a eregir una iglesia en el lugar donde había gobernado. Se conoce a través de unos de los documentos que se muestra en relato que en el monasterio de Saint-Matthievecles -Pyrénés-Orientales se había realizado una herejía que involucraba a Dracos. Drácula era un creyente a su manera, conocía la historia de los Strigoi, de cómo lograban sobrevivir y cómo eran eliminados. Qué era lo que se necesitaba para evitarlos. Por lo que escoge el refugio menos esperado, su vía de escape: un monasterio, donde existían los elementos que podía destruirlo, pero también las personas que podían protegerlo.