Últimos días en Berlín: Personajes principales: Yuri/Yura Mijáilovich Santacruz Filatov y Claudia Kahler.


Yuri/Yura Mijáilovich Santacruz Filatov:
Es el hijo mayor de los Santacruz Filatov, nació en la antigua San Petersburgo en 1909. Es alto, de pelo castaño abundante y algo ondulado, piel morena, ojos grises, muy claros, con largas pestañas negras. Elegante, atlético, y de sonrisa cautivadora. Es leal, discreto e idealista. Su origen ruso y español, hace que hable estos idiomas, y también aprendió francés y alemán. En la obra lo describen así: ´´Aunque su piel era morena como la de su padre, había heredado de ella sus mismos ojos grises, y la misma manera de ver el mundo, su sensibilidad, sus cualidades para la música´´.
Su infancia fue acomodada y feliz, su familia estaba muy unida y vivían sin preocupaciones, su madre consagró su vida al cuidado de sus hijos. La revolución bolchevique de 1917 trastoca todo y, los separó como familia. La pesadilla recién comenzaba, hasta que Miguel Santacruz consiguió los salvoconductos para salir de ese infierno. El traslado que hizo a Madrid con parte de la familia que salió de Rusia lo hizo sentir siempre ajeno: ´´Nunca sintió como suya la casa de Madrid, nunca sintió que aquella fuera su ciudad, allí nunca dejó de considerarse un extraño´´
Había llegado a Madrid unos meses atrás con doce años después de haber huido, junto con parte de su familia, de San Petersburgo. Crece con rencor hacia el padre porque nunca buscó a su madre y hermano. Años más tarde se dió cuenta de lo arbitrario que había sido con su padre, culpándolo de todo. A pesar de eso, fue un alumno ejemplar, aprobaba los cursos con notas excelentes, pero no quiso integrarse al resto de sus compañeros. Fue un adolescente solitario y desconfiado. A diferencia de su padre, de deshacerse, sin excepción, de todo lo proveniente de Rusia, el afán secreto de Yuri era volver a encontrar a la madre y el hermano. Y el trabajo que se le presentaba en Berlín era su oportunidad de encontrarlos.
Se trasladó a Berlín el primer día de enero de 1933 para trabajar como asistente de Erich Villanueva. Tenía veinticuatro años cuando en una refriega en las calles conoce a la mujer que le marcará su destino y se adueñará de su corazón: Claudia Kahler. Fue una historia de amor muy breve, pero intensa e imposible porque ella estaba casada con un nazi. Yuri le pidió que dejase a su marido y se fuera con él, lejos de Alemania: ´´—Divórciate y cásate conmigo —le dijo Yuri… Nos iremos a España, o a América…´´.
La situación de Claudia al estar casada creará entre ellos múltiples desencuentros. Ante esta relación que no funciona, Yuri decide dejarla y se compromete con Krista Metzger, una mujer que quiere pero no ama. Su noviazgo con Krista Metzger se rompe por el matrimonio impuesto a Krista por Franz Kahler y le hace pensar dejar Berlín. Nuevamente, se termina de torcer su vida al tener que arrancar de Alemania, cuando lo acusan de la muerte de Franz Kahler: ´´Su pretensión de regresar a Berlín para reunirse con Krista parecía imposible porque aún lo buscaban por el asesinato de Franz Kahler´´.
El empeño de Yuri en visitar la Unión Soviética le hará evolucionar ante el dolor que le espera al enfrentarse al pasado y reencontrarse con su madre y su hermano que se habían quedado atrapados por la revolución rusa. A finales de marzo de 1940, Sokolov le entregó un visado de entrada a la Unión Soviética. Contacta con su madre y hermano. Allí conoció a María Petrovna, su media hermana y para salvarla de las garras de Smelov, le disparó a este. Estaba condenado a muerte por el intento de asesinato del doctor Piotr Smelov, miembro destacado del partido. El aplazamiento de su ejecución fue una petición expresa del mismo Smelov, que urdió esa tortura consciente del sufrimiento que le ocasionaría sabiendo que día a día se acercaba a su sentencia de muerte. La orden de su ejecución seguía en pie.
Por estos hechos estuvo preso en Kolimá, un gulag de campo de trabajos forzados ubicado en Siberia, Rusia oriental, condenado a la pena capital. Su condena quedaba aplazada cinco años, para resarcir su crimena la Unión Soviética con su trabajo en las minas de Kolimá. Al finalizar el plazo, se procedería a su ahorcamiento el día 5 de junio de 1945.
En el campo sufrió todo tipo de agresiones,humillaciones, insultos, robos de comida a la vista de todos y que, nadiedenunciaba, ni siquiera él. Ahí habíaperdido la costumbre de pensar por sí mismo, de asumir las riendas de su propiaexistencia y tenía la sensación de no necesitar nada. Estuvo muy grave pero sesalvó por los cuidados que la doctoraAngelina Malskaya le profesaba gracias a la mediación de Alex Laufer.
El mariscal Zhúkov le pidió a Yuri a travésde Alex Laufer su colaboración con el ejército ruso. Acepta su propuesta de incorporarseal Ejército Rojo como intérprete de alemán al servicio del mariscal KonstantínRokossovski para traducir cualquier orden a prisioneros capturados, civilesliberados o informes interceptados. Lavrenti Beria le exige a Rokossovski laejecución de Yuri. En cambio, Rokossovskile permite escaparse y le da un salvoconducto que le autoriza a desplazarse sinincidencias hasta Berlín.
Al caminar junto a Yuri, como lector nosconectamos con sus vivencias. Cabe preguntarse: ¿Qué nos enseña? ¿Nos vemosreflejados o incómodos por la manera como Yuri fue resolviendo las diferentessituaciones para lograr sus deseos? ¿Es lícito colaborar con un régimenopresor, como el nazi o el estalinista, si el fin último es proteger a lafamilia, o existe un límite moral que no debería cruzarse nunca? ¿Hasta quépunto nuestras heridas del pasado condicionan nuestras decisiones presentes,impidiéndonos ver las nuevas amenazas que tenemos delante? ¿Es posible serrealmente neutral cuando los derechos humanos de quienes nos rodean estánsiendo vulnerados? ¿Qué señales de advertencia en nuestra sociedad actualestamos ignorando, tal como la sociedad berlinesa ignoró el ascenso delfanatismo en los años 30? ¿Quiénes somos cuando nos quedamos sin nada? A menudo juzgamos a los personajes deuna obra por sus acciones finales, olvidando que la verdadera esencia de unindividuo reside en la brecha que separa lo que muestra al mundo y lo que calla en la oscuridad. De ahí, que Yuri sea un personaje que batalla constantemente con sus luces y sombras.
Claudia Kahler
Pelo rubio, ojos de un verde intenso, casi transparente. Tenía una belleza extraña, una combinación de fuerza y delicadeza, cara redonda de facciones perfectas, labios carnosos y rosados y cuando sonreía resaltaban los dientes blancos y bien alineados. Le gustaba divertirse: jugar al tenis, acudir a las fiestas, su única preocupación es saber qué vestido ponerse o elegir el perfume adecuado y reconocía que se aburría soberanamente al lado de su esposo. En sí, tanto ella como su marido Ulrich representaban el matrimonio ario perfecto, según la ideología nazi. Convencida de las bondades del nazismo, la misma Claudia le dice a Yuri: ´´—Alemania no es como los demás países. Las mujeres alemanas tenemos la obligación desalvaguardar la pureza de la raza aria, y para eso debemos casarnos con hombres arios´´.
A pesar de todo lo que ledijo a Yuri, hasta Krista se dio cuenta de que estaba enamorada de él. Tuvo dos hijos de él, estando casada con Ulrich Von Schönberg. Ella misma se lo confiesa: ´´—Mis dos hijos son tuyos, Yuri. Mi marido no puede tenerlos. Está incapacitado para engendrar, aunque él no lo sabe. Me lo confesó mi suegro. Son tuyos —sentenció. Yuri la miraba estupefacto por la revelación´´.
Claudia va cambiando a medida que se desarrolla la trama. Comienza como una nazi convencida hasta que duda del nazismo. De ahí que, la evolución de Claudia vaya desde la maldad hacia la bondad. Lo observamos cuando renuncia a Yuri para salvarle la vida, como se lo expresa a él: ´´Si me hubiera matado a mí, no me habría importado, pero me amenazó con indagar tu identidad y deshacerse de ti; y sé que lo habría conseguido si no renunciaba a ti… Si te hubiera pasado algo por mi culpa, no me lo habría perdonado nunca. Por eso me alejé de tu lado…´´.
Y le vuelve a salvar la vida cuando lo saca de Alemania hacia la frontera de Polonia con el pasaporte y la ropa de Ulrich von Schönberg: ´´—Es el pasaporte de Ulrich —le dijo—. Sé que Ulrich lleva unos meses haciendo este recorrido para reunirse con una fulana polaca a la que visita sin ningún reparo. En la aduana conducirás tú. Debes comportarte como un SS, arrogante y altivo, y con autoridad´´.
Al terminar la guerra, se apunta en el ayuntamiento para que le den trabajo, ya que se le pagaría un sueldo. Al regreso de Yuri de Rusia, él quiere irse a Suiza con ella y los niños: ´´ —Quiero que vengas conmigo. —Se giró un instante hacia atrás, para luego volver a mirarla—. Nuestros hijos también. Empezaremos de nuevo… Si tú quieres. Se quedó impactada. No respondió, solo lo miraba absorta, embobada en aquellos ojos tanto tiempo añorado´´.
Con Glaudia se aprende la resistencia. Nos muestra que resistir no siempre es empuñar un arma, sino tener la valentía de decidir cómo enfrentar el dolor y romper con la ignorancia como recurso para negar la realidad. A su vez, es el papel de la mujer en su evolución ante la hegemonía masculina.
Personajes relacionados con Yuri y Claudia

Hans: lo llamaron así por el abuelo, es el hijo mayor de Yuri y Claudia, de ojos color ámbar, pelo muy oscuro y rizado, labios carnosos. Se parecía a Kolia a su edad. Sokolov le dice: ´´Es sorprendente el parecido de tu hermano Kolia con el hijo de la vecina del segundo, la señora Von Schönberg. —Se volvió hacia él con una mueca irónica—.Teniendo en cuenta que Kolia está a miles de kilómetros… Y siguiendo las reglas de la genética, cualquiera podría llegar a pensar que el pequeño Hans es hijo tuyo´´.
El niño suscita comentarios por su aspecto poco ario, incluso del propio Ulrich, que lo observa con desasosiego por su físico demasiado moreno, y el pelo tan oscuro. Claudia se rebela contra él por esa actitud despectiva hacia el niño y hace que le diga firme: ´´—¡Es nuestro hijo! —replicaba ella—. Hitler también tiene el pelo oscuro y no creo que pongas en duda la raza del Führer´´.
Jenell: hija deYuri y Claudia, nació a finales de abril de 1937, rubia, de piel blanca y ojos claros, es idéntica a Claudia. Desde su nacimiento, Jenell fue atendida por Mina, la niñera judía que había permanecido a su lado hasta que fue detenida. No se había vuelto a saber nada de ella tras su detención.
Krista: una vez que se instalaron en Brienz, nuevamente Claudia se quedó embarazada, y así nació en el verano de 1946, una niña morena y de ojos verdes, a la que le pusieron Krista.