El sueño más dulce: Una experiencia enriquecedora
Una Experiencia Enriquecedora
Frances y Jhonny Lennox son una pareja separada que tuvieron dos hijos. Su historia se inicia en los años anteriores a la II Guerra Mundial donde las estructuras sociales estaban experimentando cambios drásticos, no solo por la proximidad de la guerra sino también por las ideologías de izquierda que estaban prosperando en el sentir de la gente común
Johnny, nace en la clase social privilegiada de Inglaterra, pero es un converso y fiel servidor a las ideas comunistas que se convierte en un líder y un propagador de esas ideas. Viajaba a donde lo necesitaban. Se casa con Frances, perteneciente a la clase media y del grupo de mujeres que salieron de voluntarias a trabajar por el país. Cuando se separan, ella asume toda la carga que implica la crianza de los hijos y es ayudada en un primer momento por su suegra que les cede parte de su vivienda. Una casa que se convierte en centro de refugio para las amistades de sus hijos y/o los agregados a la familia como Sylvia.
Jhonny no se aleja mucho del círculo familiar, pero no aporta nada en lo económico y en la educación de los hijos. Su único interés es atraer nuevos adeptos a su ideología y glorificar a Rusia.
La casa y sus integrantes van dando un panorama de la realidad de la sociedad después de la II Guerra Mundial e inicios de los cambios sociales en los años 60. Los jóvenes que Frances llama “los críos”, cada a uno a su manera, dan un reflejo de la visión de vida que tienen, del momento que les tocó vivir y su evolución como adultos y cómo afrontan sus realidades.
Es una novela que manifiesta una crítica social, cultural, política, pero sobre todo es un grito de decepción cuando, a nivel individual, se tiene conciencia de que las decisiones tomadas ante una ideología, que se eligió como el norte a seguir para liberar a la humanidad, era un fraude, una estafa con la cual se colaboró.
En el mundo que nos presenta la autora hace uso de la ironía para hacer ver lo fatuo de lo que le tocó vivir. La creencia en una ideología como si fuera la panacea para salvar al mundo y llevarlo a vivir a todos sin tener en cuenta su condición social, vivir en igualdad, sin tomar en cuenta la equidad.
El inicio de la novela nos presenta a Frances y sus hijos esperando a Jhonny, este les había avisado de su llegada con buenas noticias lo que los había alegrado, pero solo trae la decepción como siempre. Y sus planes de ser más libre financieramente se vienen abajo.
Francés demuestra que es esa mujer que no se amilana ante las adversidades. Siempre logra salir adelante, no solo ella y sus hijos también todos aquellos seres desadaptados producto de los cambios sociales y decepciones ideológicas. Logra superar su desencanto y evoluciona.
Francés es la representación de la Madre tierra. Acoge a los amigos de sus hijos que no quieren sus hogares porque ellos han cambiado y sus padres no.
La novela cuenta la historia a través de un narrador omnisciente que mantiene al tanto al lector de lo que acontece. Se divide en dos partes, la primera la protagonista es Frances y la casa y la segunda parte es Sylvia en su peregrinar a Zimlia.
Es de lectura fluida, con un tema interesante y que no pasa de moda. Su crítica a la sociedad a través de sus diversos temas: desengaño del comunismo, rol de la mujer, feminismo, la adolescencia, la educación, el problema africano. Es una novela que pone de manifiesto la condición humana, cómo se vive, se siente y piensa. El lector se siente atraído por una historia que no le pertenece pero que podría pasarle a él o a los otros. La autora es una conocedora de la psiquis de las personas, esto se observa porque es capaz de dar un panorama creíble de la personalidad de sus personajes. Conoce los hilos generacionales, el entorno cultural, los modelos de crianza, los estándares sociales. Ella describe los cambios y la división que hubo después de la II Guerra Mundial, envueltos en una narrativa vivencial de una sociedad que lucha por un equilibrio económico, dejando lo emocional como un aspecto complementario de la rutina diaria entre trabajar, comer y dormir, sin proyectos individuales, familiares y sociales. Es decir, una sociedad que sale de una guerra, los ciudadanos buscan sobrevivir
La protagonista es un reflejo de la madurez de la autora. La capacidad de Frances de ver la vida tal cual como se vive con alegrías y sufrimientos. Un sube y baja de vivencias tanto en lo emocional como en lo cotidiano, en lo personal y en lo familiar. El silencio se convierte en el cómplice, cuando ante una crisis, la madre no está consciente de su rol y el padre acaba abandonándola. Frances se ve obligada a trasladarse a la casa de su suegra viuda.