De ninguna parte: EL PULSO DE DOS CIVILIZACIONES.

El choque de costumbres y tradiciones del mundo musulmán regidos por la religión al enfrentarse a la visión del mundo occidental:
La primera situación que va a crear conflicto es cuando Abir e Ismail quedan huérfanos tras la matanza que hizo el ejército israelí en el campamento palestino Ein el-Helwe, situado en el Líbano. Estos dos niños van a ser desarraigados de su ambiente y trasladados a París, donde desde el comienzo se van a sentir que son de ninguna parte y van a convertirse en caldo de cultivo del terrorismo islámico que los formaran como muyahidines. El primero en inmolarse será Ismail, que combatirá en la guerra santa que libraban contra el mundo occidental. sacrificando su vida por la yihad, como se dijo anteriormente
El
traslado de una familia musulmana a un país
cristiano va a generar tensiones
en los miembros de la misma familia, porque unos estarán dispuestos a seguir
sus costumbres y tradiciones marcadas por la religión, mientras que otros
no. Esto va a crear roces y múltiples
problemas en el seno familiar como se observa en el ejemplo, cuando la madre de
Noura, Fátima habla para defender a su
hija con tanta vehemencia que Abir e Ismail miran con perplejidad la escena, al contemplar como una mujer es
capaz de enfrentarse a su marido: ´´—El que no comprendes eres tú, ella sólo imita a
sus compañeras… Sólo hay otras dos chicas que lleven hiyab en el liceo…
Vivimos en Francia, Jamal… Si no te gusta cómo se comportan los franceses, entonces volvamos al Líbano, a Argelia o a donde quieras´´. Pág. 37. De
ninguna parte de Julia Navarro.
Jamal considera que los musulmanes tienen que defenderse, contra la impiedad de los occidentales. No admite que se le impongan costumbres que considera perniciosas. Según Jamal el estado le cercena su derecho a ser como son. No toman en cuenta, que se fueron de sus países y que están en otro país con otras leyes, otra cultura, religión, costumbres y tradiciones diametralmente opuestas a las de ellos. Y esto, crea enfrentamientos entre los que llegan y los que están, porque ni los unos ni los otros se aceptan, creando constantes fricciones.